Algas en agricultura: Beneficios y cómo usarlas como bioestimulantes

Algas en agricultura: Beneficios y cómo usarlas como bioestimulantes

La innovación en nutrición vegetal ya no se basa únicamente en aportar nutrientes, sino en estimular los procesos fisiológicos de la planta para mejorar su rendimiento y resistencia. En este contexto, las algas en agricultura se han consolidado como una de las herramientas más eficaces dentro de los programas de bioestimulación modernos. Su uso está respaldado por numerosos estudios agronómicos que demuestran su capacidad para mejorar el desarrollo radicular, la tolerancia al estrés y la productividad de los cultivos.

En definitiva, el empleo de algas en agricultura es una práctica extendida en cultivos hortícolas, frutales, extensivos e incluso en agricultura ecológica, gracias a su origen natural y a su perfil rico en compuestos bioactivos. Te contamos más sobre sus usos y beneficios a continuación.

¿Por qué utilizar algas en agricultura?

Las algas marinas, especialmente especies como Ascophyllum nodosum, contienen una elevada concentración de fitohormonas naturales, aminoácidos, polisacáridos, vitaminas y micronutrientes. Estos compuestos no actúan como fertilizantes convencionales, sino como bioestimulantes agrícolas, mejorando la eficiencia fisiológica de la planta.

El uso de algas en agricultura aporta ventajas como:

  • Estimulación del crecimiento radicular.

  • Mejora en la absorción de nutrientes.

  • Mayor tolerancia al estrés hídrico y térmico.

  • Incremento en la floración y cuajado.

  • Mejora de la calidad y uniformidad del fruto.

Estas propiedades hacen que las algas en agricultura sean una herramienta estratégica dentro de programas de fertilización avanzada.

Beneficios agronómicos de las algas como bioestimulantes

En cuanto a los beneficios agronómicos del uso de algas como bioestimulantes, destacamos los siguientes.

Estimulación del sistema radicular

Uno de los efectos más contrastados del uso de extractos de algas es la activación del crecimiento de raíces secundarias y pelos absorbentes. Esto se debe a la presencia de compuestos con actividad similar a las auxinas y citoquininas, que favorecen la división celular.

Un sistema radicular más desarrollado implica mayor exploración del suelo y mejor aprovechamiento del agua y los nutrientes disponibles.

Mayor resistencia al estrés

Las plantas sometidas a condiciones adversas, como altas temperaturas, sequía o salinidad, pueden reducir significativamente su rendimiento. Por lo que las algas en agricultura ayudan a mitigar estos efectos al activar mecanismos fisiológicos de defensa y mejorar el equilibrio osmótico celular.

Esto se traduce en cultivos más resilientes y con menor impacto productivo ante condiciones climáticas desfavorables.

Mejora del cuajado y la calidad del fruto

En fases críticas como la floración y el cuajado, la aplicación de extractos de algas puede favorecer una mayor viabilidad floral y reducir la caída de frutos. Además, su uso continuado contribuye a mejorar parámetros como calibre, firmeza y contenido en azúcares.

Cómo aplicar algas en agricultura de forma eficaz

El éxito en el uso de algas en agricultura depende del momento y la forma de aplicación. No se trata de sustituir la fertilización convencional, sino de integrarlas dentro de una estrategia nutricional equilibrada.

Aplicación foliar

Es una de las vías más habituales. Permite una absorción rápida de los compuestos bioactivos y resulta especialmente eficaz en momentos clave del ciclo, como el inicio del crecimiento vegetativo, la floración o el estrés post-trasplante.

Aplicación vía riego

En sistemas de fertirrigación, las algas pueden incorporarse para estimular la actividad radicular y mejorar la interacción con el suelo. Esta vía es muy interesante en cultivos intensivos o bajo invernadero.

Es importante respetar las dosis recomendadas y evitar mezclas incompatibles para garantizar la eficacia del producto.

Algas en agricultura y bioestimulación avanzada

El uso de algas se enmarca dentro del concepto de bioestimulación, que busca potenciar los procesos naturales de la planta sin sustituir la fertilización tradicional. En este otro artículo te contamos todo lo que debes saber sobre los bioestimulantes agrícolas, y cómo pueden ayudarte a diseñar programas técnicos más eficientes y sostenibles.

Integración de algas en programas de fertilización profesional

Las algas en agricultura no deben aplicarse de forma aislada ni sin planificación. Lo ideal es integrarlas en un plan nutricional adaptado al cultivo, al tipo de suelo y a las condiciones climáticas.

En cultivos hortícolas y frutales de alto valor, su uso estratégico puede marcar la diferencia en momentos críticos del ciclo productivo. Además, son compatibles con modelos de producción convencional y ecológica, siempre que se utilicen formulaciones adecuadas.

Conclusión

Las algas en agricultura representan una solución técnica avanzada para mejorar la salud vegetal, optimizar la nutrición y aumentar la resiliencia de los cultivos. Su acción bioestimulante complementa la fertilización tradicional y ayuda a maximizar el rendimiento sin comprometer la sostenibilidad del sistema agrícola.

Si buscas integrar soluciones basadas en bioestimulación dentro de tu estrategia de fertilización, en Nevian Fertilizantes encontrarás productos formulados con extractos de algas de alta calidad y el asesoramiento técnico necesario para adaptarlos a las necesidades específicas de tus cultivos.

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