Fertilización de la vid en floración: Claves para un racimo de calidad

Fertilización de la vid en floración Claves para un racimo de calidad

La floración es uno de los momentos más decisivos del ciclo del viñedo. Ya que de su correcta evolución depende, en gran parte, el número de bayas por racimo, la homogeneidad del cuajado y, en definitiva, la calidad final de la uva. Por eso, una adecuada fertilización de la vid en floración es determinante para asegurar una producción equilibrada, evitando problemas como corrimiento, racimos poco compactos o frutos de tamaño irregular.

Además, durante esta fase, la vid atraviesa un periodo de alta demanda energética y nutricional. Por lo que cualquier desequilibrio puede afectar directamente al rendimiento y a parámetros claves como el grado alcohólico potencial, acidez o concentración fenólica en variedades destinadas a vinificación.

¿Por qué es clave la fertilización de la vid en floración?

La floración marca la transición entre el crecimiento vegetativo y la fase reproductiva. En este punto, la planta necesita un equilibrio muy preciso entre vigor y capacidad productiva. Una fertilización de la vid en floración bien planificada favorece:

  • Un cuajado uniforme.
  • Mayor número de bayas viables.
  • Racimos equilibrados y homogéneos.
  • Mejor base para una maduración posterior de calidad.

Si la nutrición es deficiente en esta etapa, la vid puede presentar caída de flores, fecundación incompleta o desarrollo desigual del racimo.

Necesidades nutricionales de la vid en floración

Durante la floración, la vid incrementa su actividad metabólica. Así que es un momento en el que la absorción de ciertos nutrientes resulta especialmente estratégica.

El papel del nitrógeno en la fertilización de la vid

El nitrógeno es fundamental para el desarrollo vegetativo y la síntesis de proteínas. Sin embargo, en esta fase debe manejarse con prudencia. Un exceso puede favorecer demasiado el crecimiento foliar en detrimento del cuajado.

En la fertilización de la vid en floración, el nitrógeno debe estar disponible en cantidades ajustadas, evitando picos que alteren el equilibrio fisiológico.

Fósforo y energía para el cuajado

El fósforo interviene en los procesos energéticos de la planta y en la formación de estructuras reproductivas. Ya que un buen nivel de este nutriente contribuye a una floración más eficaz y a una mejor fecundación.

Boro y micronutrientes esenciales

El boro desempeña un papel clave en la viabilidad del polen y la fecundación, siendo uno de los micronutrientes más importantes en esta fase. También el zinc y el magnesio participan en procesos enzimáticos relacionados con la floración.

Una carencia de boro, por ejemplo, puede provocar corrimiento o racimos poco desarrollados.

Estrategias técnicas para la fertilización de la vid en floración

La planificación debe basarse siempre en análisis de suelo y hoja, así como en el historial productivo de la parcela. No todas las variedades ni todos los suelos responden igual.

Aplicación vía suelo o fertiirrigación

En viñedos con riego localizado, la fertiirrigación permite ajustar dosis y momentos de aplicación con mayor precisión. En secano, el abonado de fondo y los correctores específicos cobran mayor importancia.

Aplicación foliar complementaria

En momentos críticos, la aplicación foliar de micronutrientes puede resultar especialmente eficaz. Esta técnica permite una absorción rápida y actúa como refuerzo en condiciones de estrés o baja disponibilidad en el suelo.

La fertilización de la vid en floración debe contemplarse como parte de un programa nutricional integral que abarque todo el ciclo del cultivo.

Relación entre floración y manejo nutricional en verano

Lo que ocurre en floración condiciona la estrategia posterior. Un cuajado equilibrado facilitará un manejo más preciso durante el engorde y la maduración.

Para profundizar en cómo adaptar la nutrición en fases posteriores, puedes consultar este otro artículo en el que hablamos de las técnicas de fertilización para viñedos en verano.

Integrar ambas fases dentro de un mismo plan técnico permite optimizar el rendimiento y la calidad de la uva.

Errores comunes en la fertilización de la vid en floración

Entre los fallos más habituales se encuentran los siguientes. 

  • Aplicar fertilizantes sin análisis previo.
  • Excederse en nitrógeno antes o durante la floración.
  • Descuidar micronutrientes como el boro.
  • No adaptar la estrategia al tipo de suelo y variedad.

Una fertilización de la vid en floración bien diseñada debe buscar siempre el equilibrio entre vigor y producción, evitando extremos que comprometan la calidad del racimo.

Conclusión

Una correcta fertilización de la vid en floración, basada en criterios técnicos y adaptada a las necesidades reales del cultivo, permite asegurar racimos más homogéneos, mejor cuajado y una base sólida para una maduración óptima.

En Nevian Fertilizantes encontrarás soluciones de fertilización adaptadas al cultivo de la vid, con formulaciones específicas para cada fase del ciclo y asesoramiento técnico especializado para maximizar la calidad y rentabilidad de tu viñedo.

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